No "viajas" de Lisboa a Cascais, te deslizas fuera de la ciudad y hacia el mar. En menos de 30 km, las colinas de Lisboa se aplanan, el río se abre y el Atlántico empieza a asomar. El tren de Lisboa a Cascais bordea la costa durante 30 o 40 minutos, pasando por playas, puertos deportivos y bañistas lo suficientemente cerca como para tocarlos. Los autobuses y los coches tardan entre 45 y 60 minutos, sobre todo en días luminosos, mientras que las excursiones recorren la costa sin las molestias de los trenes abarrotados o los estrechos aparcamientos de Cascais.