Empieza por fuera, a orillas del río, antes de entrar; la fachada, las garitas y la gárgola con forma de rinoceronte se aprecian mejor desde el nivel del suelo. Después, cruza el puente hasta el bastión, recorre las salas interiores en orden y deja la terraza de la azotea para el final, para que las vistas te resulten una recompensa en lugar de lo primero que veas.
- No te lo pierdas: la terraza del bastión, la logia del Salón del Rey y las vistas panorámicas desde la azotea.
- Opcional: un paseo hasta el Monumento a los Descubrimientos o el Monasterio de los Jerónimos, lo que supone entre 20 y 60 minutos más, dependiendo de si solo te dedicas a hacer fotos o haces una visita completa.
- Formación guiada frente a formación a tu propio ritmo: La visita por tu cuenta está bien, pero con una audioguía resulta mucho más fácil entender el diseño militar de la torre y el simbolismo manuelino.












