La mayoría de los visitantes pasan entre 45 y 60 minutos en el Museo Marítimo de Lisboa, lo cual es suficiente para ver lo más destacado, como las galerías de maquetas de barcos, los instrumentos de navegación, el Pabellón de la Galiota y las barcazas reales. Si prefieres una visita más tranquila y detallada, reserva entre una hora y media y dos horas para explorar sin prisas las galerías del ala de los Jerónimos, las colecciones del Lejano Oriente y las exposiciones sobre aviación marítima.
En general, en el museo puedes ir a tu propio ritmo, en lugar de tener que entrar a una hora concreta, así que puedes quedarte todo el tiempo que quieras dentro del horario de apertura. Sin embargo, si tu entrada tiene un horario de acceso fijo, normalmente solo se aplica a la hora de entrada, no al tiempo que puedes estar dentro. Si quieres vivir una experiencia más completa, puedes alargar tu visita hasta 2 o 3 horas, sobre todo si te interesa la historia naval o si quieres combinarla con atracciones cercanas como el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém y el Palacio de la Pena.